El ayudante agrario de Linder.

La universalidad es una competencia básica en la pequeña empresa de Daniel Linder.

Un hombre, un vehículo Para los servicios municipales y de transporte de Linder, la flexibilidad máxima es una prioridad. Con el nuevo Unimog U 430, Daniel Linder ha encontrado el vehículo perfecto para su trabajo. Cada día trae consigo nuevos desafíos: en verano, el comercio de heno y paja, el cuidado del césped y el transporte de estructuras de cubierta, y en los meses más fríos del año, los servicios de invierno. De esta forma, el contratista pasa hasta 1400 horas de trabajo al año en el asiento del conductor de su Unimog. El equipamiento de esta «nueva incorporación», pintada en un bonito color antracita ofrece la flexibilidad necesaria.

Su versatilidad es única.

Ya en su vehículo anterior, un 400 con equipamiento agrario, el empresario de 38 años valoraba su enorme flexibilidad: «Si por las mañanas debo realizar labores de conservación en un sendero y por la tarde enganchar mi remolque de plataforma baja, la única forma de conseguir hacerlo con rapidez y flexibilidad es con un Unimog», afirma Linder. Al encargar el U 430, el representante general de Henne Unimog Nutzfahrzeuge diseñó junto con Linder el equipamiento especial para su ámbito de uso. «Para mí, el enganche para remolque Scharmüller, regulable en altura, era especialmente importante, ya que gracias a él puedo cambiar el remolque para heno por el remolque de plataforma baja en un abrir y cerrar de ojos», explica. Otra de las ventajas especialmente significativas para Linder es la propulsión hidrostática EasyDrive, que utiliza especialmente durante los trabajos de cuidado del césped y el recorte de la vegetación de senderos. «Henne ha conseguido hacer realidad mis peticiones de forma rápida y sencilla», afirma satisfecho el empresario.

Estrictamente hablando, Daniel Linder hace de transportista para sus clientes fijos. Principalmente se encarga del transporte pesado de maquinaria y de troncos, desplazando estructuras ya fabricadas para la construcción de casas e incluso entramados de tejados desde el fabricante hasta el lugar del montaje final. «Me sigue maravillando la maniobrabilidad que posee en los emplazamientos de las obras. Con el Unimog siempre consigo acercarme mucho más que los demás», sonríe con satisfacción.

Me sigue maravillando la maniobrabilidad que posee en los emplazamientos de las obras. Con el Unimog siempre consigo acercarme mucho más que los demás.

 

Daniel Linder, gerente de Linder Transporte

Durante el verano, el transporte de heno es el principal negocio de este algoviense. Esto no se debe solo a la flexibilidad del vehículo, sino más bien a la rápida ejecución de los pedidos cuando el tiempo acompaña. Para ser lo más cuidadoso posible con las tierras de su cliente, el Unimog está equipado con un sistema regulador de la presión de neumáticos. De esta forma, Daniel Linder puede ajustar la presión del neumático en muy poco tiempo de «tierras de labranza húmedas» a «tierras de labranza secas» para desplazarse lo más rápido posible entre los campos.

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En verano fertilizar y en invierno echar sal.

Linder también le saca el máximo partido al sistema hidráulico. La flexibilidad es su lema. En verano pasa la desbrozadora por los municipios cercanos casi a diario, mientras que otros días rocía productos fitosanitarios sobre los campos circundantes. Esto solo es posible gracias a que puede adaptar continuamente el sistema hidráulico y a que tiene toda la potencia disponible para su implemento acoplado. Por ello, en la lista de equipos del Unimog encontrará la hidráulica de sensibilidad a la carga, el sistema basculador hidráulico para la caja de carga y otro circuito hidráulico más también disponible en la parte trasera.

Entre octubre y abril, el jefe de la empresa y sus conductores están siempre preparados para los servicios de invierno. «Incluso con las modernas aplicaciones meteorológicas que nos permiten planificarnos muy bien, siempre tenemos sorpresas que no se pueden prever», dice sobre este tema.

Por tanto, debe estar preparado en el menor tiempo posible para montar la pala niveladora y el rociador de sal para mantener el municipio de Roßhaupten y sus alrededores libres de nieve y seguros para la conducción. «Hace un par de años cambiamos el rociador porque nos permitía trabajar con mucha más efectividad», explica el experimentado empresario. En lo que respecta al alumbrado pasivo y activo del vehículo para los servicios de invierno tampoco escatima en gastos. De esta forma, cuenta con unos potentes faros regulables en altura instalados en el montante A y, para resultar bien visible incluso en condiciones de visibilidad desfavorables, las luces de gálibo y las luces de destellos de diodos luminiscentes tanto delanteras como traseras le aportan una seguridad adicional.

El nuevo Unimog es mucho más que una máquina de trabajo para Daniel Linder: su cómoda cabina es su oficina. Entre las muchas horas al volante cuentan también las dedicadas a la coordinación de los distintos encargos, la mayoría de las veces a través del sistema manos libres. Aunque en la oficina local la esposa de Linder tiene la administración bajo control, suele gestionar la mayoría de los asuntos de su empresa al volante de su nuevo «relámpago gris», y disfruta madrugando cada mañana para enfrentarse a un nuevo día de trabajo lleno de sorpresas, porque sabe que está equipado para todas ellas.

El nuevo Unimog U 430 de Daniel Linder en detalle.

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Fuente: Revista Unimog 2/2018
Texto: Gerfried Vogt-Möbs
Fotos: Henrik Morlock

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